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Nuestra protagonista: Nathia, enfermera ex-alumna Fe y Alegría Genova

¡UNA VIDA TRANSFORMADA CON LA EDUCACIÓN!


ENTREVISTA A NATHIA MALDONADO DIAZ

26 años, enfermera, ciudadana italiana, ex-alumna de Fe y Alegría Genova, residente en Génova desde el 2007, procedente del Ecuador.

“ Fe y Alegría ha sido mi familia y me ha ayudado a superarme en todo”

¿Cómo era tu vida antes de llegar a Italia?

Soy hija única por parte de madre. Por parte de padre tengo 4 hermanos. Vivimos mi madre y yo solas hasta mis 9 años y de un momento a otro nos separamos.  Ella se fue a Italia a trabajar y yo me quedé con mi tía y su familia. Una familia muy grande, ¡que hizo de todo para que no sintiese el vacío!
Me acuerdo del día en que mi madre salió de casa hacia el aeropuerto, yo no me daba cuenta de que nos íbamos a separar aunque intuía al verles llorar que algo triste estaba pasando. Pasaron 4 años hasta que la volví a ver, ya que tuvo que esperar a tener los documentos. Tenía 13 años, nos volvimos a ver a mis 15 y ya a mis 16 fui a Italia con ella.
 

¿Por qué viniste a Italia?

Por estar con mi madre, de la que llevaba separada 7 años, y por todas las oportunidades que ofrecía Italia.
 

¿Cómo fué llegar a Italia? ¿Qué hiciste?

Tenía 16 años, en ese momento pensé que iba a ser muy complicado vivir en Italia. Frecuenté un curso di italiano antes de venir, pero no tenía nada que ver con el italiano hablado y, menos aún, con el lenguaje de los jóvenes. Al principio tuve muchas dificultades para relacionarme con personas de mi edad pero gracias a una amiga ecuatoriana cogí poco a poco confianza en el idioma y me empecé a relacionar con jóvenes  que tenían otro modo de pensar y actuar respecto a lo que estaba acostumbrada.
Me inscribí a la vez a la escuela italiana y a la escuela de Fe y Alegría Genova. Durante un año estuve haciendo las dos contemporáneamente, pero el ritmo era muy duro, así que al año decidí centrarme en la escuela Fe y Alegria para que no bajase mi rendimiento académico. En ese momento en Fe y Alegría se impartían las clases durante el fin de semana, y durante la semana me inscribí a diferentes cursos (Informática, Italiano...)
 

¿Qué es lo que más te costó?

Aparte del idioma y de tener que acostumbrarme a una nueva cultura, establecer de nuevo una relación madre-hija con mi mamá y acostumbrarme a la nueva familia, ya que ella se  había casado con un italiano que para mi era casi un extraño. En siete años de estar separadas ( de los 9 a los 16) nos habíamos visto dos veces durante sus vacaciones.
Fue difícil en casa y fuera de casa. Yo era muy ingenua, con una mentalidad casi que infantil, en Italia tenían un modo de pensar muy diferente al mío,  tuve que acostumbrame a que mi madre fuese otra vez mi mamá y echaba mucho de menos a mi familia de Ecuador.
 

¿Cómo fue tu experiencia en el Liceo Italiano y en la escuela de Fe y Alegría?

Por una parte la escuela italiana me vino muy bien para aprender a escribir bien en italiano. Los profesores se interesaban por mi y sacaba buenas notas. Pero decidí dejarlo ya que dado que el sistema en Italia no me reconocía todos mis estudios tenía que volver a empezar desde el primer año del Liceo, cinco años en vez de los dos años de escuela que me quedaban por hacer.
Además, en el colegio italiano tenía que estar en un curso con chicos y chicas que tenían tres años menos. No tenían mucho interés en las clases, quizás porque eran más jóvenes y también porque estaban menos motivados que yo.

En la escuela de Fe y Alegría me encontré con personas Latinoamericanas de diferentes países y edades, jóvenes y adultos motivados, y muchos que conciliaban el trabajo con el estudio. El ambiente, la lengua, la forma de pensar me era más familiar. ¡Me acuerdo todavía de la profesora Mercy saludándome con un abrazo y presentándome a todos con un “tenemos un nuevo miembro en la familia”!
 

¿Qué supone Fe y Alegría para ti?

Mi refugio, mi familia. Me ayudaron a superarme en todo sentido. Me sentía muy tranquila. Los profesores, en especial la profesora Mercy y la profesora Jimena, nos seguían mucho, nos llamaban, te aconsejan, se preocupaban de nuestra vida.

La escuela Fe y Alegría y la Universidad fueron una cosa que decidí hacer para mi misma, para realizarme.

Todavía sigo en contacto y colaboro puntualmente en las jornadas de orientación universitaria para explicar a los estudiantes de Fe y Alegría en Italia como moverse en la Universidad (modalidades de acceso, tipos de carreras,  funcionamento…)
 

¿Cuál era tu sueño de pequeña?

De astronauta a bióloga marina, mil cosas, ¡incluso ilógicas! El ejemplo de una madre luchadora, que todavía trabaja de cuidadora de ancianos, me sirvió mucho para elegir unos estudios que me permitiesen tener un trabajo que me diese satisfacción personal y profesional. Me decidí a trabajar en el ámbito socio-sanitario como enfermera.
 

¿Cómo te fue en la Universidad?

Hice Enfermería en la Università degli Studi di Genova. En ese momento ya conocía bien el idioma y la cultura y me sentía serena y preparada para dar este paso. 
Tuve que estudiar para el examen de acceso a la Universidad las materias científicas que no había cursado en Fe y Alegria, ya que “el indirizzo” (el tipo de Bachillerato) no era cientifico, era Administración e Informatica, pero no tuve ningún problema.
 

¿Cómo te encuentras ahora?

Tengo 26 años, trabajo desde hace 3 años. Actualmente trabajo en un estudio médico como enfermera, tengo un novio italiano desde hace 6. Me siento italo-ecuatoriana, poco a poco la cultura italiana y el modo de pensar se han hecho parte de mí. Me gusta esta mezcla porque creo que las dos culturas tienen mucho que ofrecer: la italiana, el respeto por diferentes opiniones, y la ecuatoriana, el amor por la familia y los valores.
Estoy bien en Italia pero echo de menos la familia. ¡Nada sustituye a la familia!
 

¿Un consejo para los que quieran inmigrar a Italia o inmigrados que estén aquí?

Estad con personas que les motiven y ayudaos mutamente. Por ejemplo yo estudiaba con una amiga ecuatoriana  y así fue mucho más fácil el estudio y conocer a gente.
 

¿Sueños para el futuro?

Hacer un master. Tener una vida tranquila. La idea de mi novio y mía es crear nuestra propria familia en Italia yendo de vez en cuando a visitar a mi familia (¡que me espera!) o viviendo en Ecuador si encontrasemos trabajo los dos, con mucho gusto, ¡nos encanta!

 

UNA VITA TRASFORMATA CON L’EDUCAZIONE! POTREBBE ESSERE LA TUA!
 

INTERVISTA A NATHIA MALDONADO DIAZ
 

26 anni, infermiera, cittadina italiana, ex studentessa di Fe y Alegría Genova, residente a Genova dal 2007, paese d’origine Ecuador.

"Fe y Alegría è stata la mia famiglia e mi ha aiutato a eccellere in tutto"

Com'è stata la tua vita prima di arrivare in Italia?
 

Sono figlia unica da parte di madre. Dalla parte di padre ho 4 fratelli. Mia madre e io abbiamo vissute da sole fino ai miei 9 anni e da un momento all'altro ci siamo separati. Andò in Italia a lavorare e io rimasi con mia zia e la sua famiglia. Una famiglia molto grande, che ha fatto di tutto per non sentisse il vuoto!
Ricordo il giorno in cui mia madre lasciò la casa per andare all'aeroporto, non mi rendevo conto che stavamo per separarci, ma sentii al vederli piangere che stava per accadere qualcosa di triste. Passarono quattro anni finché non la vidi di nuovo, poiché doveva aspettare ad avere i suoi documenti in Italia. Avevo 13 anni, ritornò ai miei 15 e già con 16 anni sono andata in Italia con lei.
 

Perché sei venuta in Italia?

Per stare con mia madre, di cui ero stata separata per 7 anni, e per tutte le opportunità offerte dall'Italia.
 

Com'è stato arrivare in Italia? Che cosa hai fatto?
 

Avevo 16 anni, all'epoca pensavo che sarebbe stato molto difficile vivere in Italia. Ho seguito un corso di italiano prima di venire, ma non aveva niente a che fare con l'italiano parlato e, ancor meno, con la lingua dei giovani. All'inizio ho avuto molte difficoltà nel relazionarmi con le persone della mia età, ma grazie ad un amica ecuadoriana ho gradualmente acquisito sicurezza nella lingua e ho iniziato a relazionarmi con i giovani che avevano un altro modo di pensare ed agire diverso quello a cui ero abituata.
Mi sono iscritta sia alla scuola italiana che alla scuola Fe y Alegría Genova. Per un anno li stavo facendo tutti e due allo stesso tempo, ma il ritmo era molto duro, così finito il primo anno ho deciso di concentrarmi sulla scuola Fe y Alegria in modo che la mia performance accademica non diminuisse. A quel tempo in Fe y Alegría le lezioni venivano impartite durante il fine settimana e durante la settimana mi sono iscritta a diversi corsi (IT, italiano ...)
 

Cosa è stato la cosa più difficile?
 

Oltre al linguaggio e il dovermi abituare a una nuova cultura, ristabilire un rapporto madre-figlia con mia madre e abituarmi alla nuova famiglia, dal momento che aveva sposato un signore italiano che era quasi un estraneo per me. In sette anni di separazione (dai 9 anni ai 16 anni) ci eravamo viste due volte durante le vacanze.
Fu difficile a casa e fuori casa. Ero molto ingenua, con una mentalità quasi infantile, e in Italia avevano un modo di pensare molto diverso dal mio, dovevo abituarmi a che mia madre che era di nuovo mia mamma e mi mancava moltissimo la mia famiglia dall'Ecuador.
 

Com'è stata la tua esperienza al Liceo Italiano e alla scuola Fe y Alegría?

Da un lato la scuola italiana è stata utile per imparare a scrivere bene in italiano. Gli insegnanti erano interessati a me e ho ottenuto buoni voti. Ma ho deciso di smettere perché il sistema in Italia non riconosceva tutti i miei studi, dovevo ricominciare dal primo anno del Liceo, cinque anni invece dei due anni di scuola che dovevo ancora fare. Inoltre, nella scuola italiana dovevo essere in un corso con ragazzi e ragazze che erano tre anni più giovani. Non avevano molto interesse per le lezioni, forse perché erano più giovani e anche perché erano meno motivati ​​di me. Nella scuola di Fe y Alegría ho incontrato persone latinoamericane di diversi paesi ed età, giovani e adulti motivati, e molti che conciliavano il lavoro con lo studio. L'ambiente, la lingua, il modo di pensare mi erano più familiari. Ricordo ancora la prof.ssa Mercy salutandomi  con un abbraccio e presentandomi  a tutti con un "abbiamo un nuovo membro nella famiglia"!
 

Cosa significa Fe y Alegría per te?

Il mio rifugio, la mia famiglia. Mi hanno aiutato a eccellere in ogni modo. Mi sentivo molto calma. Gli insegnanti, in particolare la professoressa Mercy e la professoressa Jimena, ci seguivano molto, ci chiamavano, consigliavano e prendevano cura delle nostra vita.
La scuola di Fe y Alegría e l'Università sono state delle scelte molto importanti che ho deciso di fare per me stessa, per la mia realizzazione.
Sono ancora in contatto e collaboro puntualmente nei giorni di orientamento universitario per spiegare agli studenti di Fe y Alegría in Italia l’Università (modalità di accesso, tipi di carriera, funzionamento ...)
 

Qual era il tuo sogno da bambina?
 

Dall'astronauta al biologo marino, mille cose, anche illogiche! L'esempio di una madre in difficoltà, che lavora ancora come badante per gli anziani, mi ha aiutato molto a scegliere degli studi che mi avrebbero permesso di avere un lavoro che mi avrebbe dato soddisfazione personale e professionale. Ho deciso di lavorare nel campo socio-sanitario come infermiera.
 

Come è andata all'Università?

Ho fatto infermieristica all'Università degli Studi di Genova. A quel tempo conoscevo già bene la lingua e la cultura e mi sentivo serena e preparata a fare questo passo.
Ho dovuto studiare per l'esame di ammissione all'Università le materie scientifiche che non avevo studiato a Fe y Alegría, poiché l'indirizzo non era scientifico, era amministrazione e informatica, ma non ho avuto nessun problema.
 

Come stai ora?

Ho 26 anni, lavoro da 3 anni. Attualmente lavoro in uno studio medico come infermiera, ho un fidanzato italiano da 6 anni. Mi sento italo-ecuadoriana, a poco a poco la cultura italiana e il modo di pensare sono diventati parte di me. Mi piace questo mix perché penso che le due culture abbiano molto da offrire: l’italiana, il rispetto per le diverse opinioni, e l’ecuadoriana, l'amore per la famiglia e i valori.
Sto bene in Italia ma mi manca la famiglia. Nulla sostituisce la famiglia!
 

Un consiglio per chi vuole immigrare in Italia o immigrati che sono qui?

Sii con persone che ti motivano ed aiutatevi mutuamente.  Ad esempio, ho studiato con un’amica ecuadoriana ed è stato molto più facile studiare e fare amicizie.
 

Sogni per il futuro?
 

Fare un master. Avere una vita tranquilla L'idea del mio ragazzo e la mia è di creare la nostra famiglia in Italia andando di tanto in tanto a visitare la mia famiglia (che mi aspetta!) o vivere in Ecuador se troviamo lavoro entrambi, con piacere, ci piace molto!

¡UNA VIDA TRANSFORMADA CON LA EDUCACIÓN!


ENTREVISTA A NATHIA MALDONADO DIAZ

26 años, enfermera, ciudadana italiana, ex-alumna de Fe y Alegría Genova, residente en Génova desde el 2007, procedente del Ecuador.

“ Fe y Alegría ha sido mi familia y me ha ayudado a superarme en todo”

¿Cómo era tu vida antes de llegar a Italia?

Soy hija única por parte de madre. Por parte de padre tengo 4 hermanos. Vivimos mi madre y yo solas hasta mis 9 años y de un momento a otro nos separamos.  Ella se fue a Italia a trabajar y yo me quedé con mi tía y su familia. Una familia muy grande, ¡que hizo de todo para que no sintiese el vacío!
Me acuerdo del día en que mi madre salió de casa hacia el aeropuerto, yo no me daba cuenta de que nos íbamos a separar aunque intuía al verles llorar que algo triste estaba pasando. Pasaron 4 años hasta que la volví a ver, ya que tuvo que esperar a tener los documentos. Tenía 13 años, nos volvimos a ver a mis 15 y ya a mis 16 fui a Italia con ella.
 

¿Por qué viniste a Italia?

Por estar con mi madre, de la que llevaba separada 7 años, y por todas las oportunidades que ofrecía Italia.
 

¿Cómo fué llegar a Italia? ¿Qué hiciste?

Tenía 16 años, en ese momento pensé que iba a ser muy complicado vivir en Italia. Frecuenté un curso di italiano antes de venir, pero no tenía nada que ver con el italiano hablado y, menos aún, con el lenguaje de los jóvenes. Al principio tuve muchas dificultades para relacionarme con personas de mi edad pero gracias a una amiga ecuatoriana cogí poco a poco confianza en el idioma y me empecé a relacionar con jóvenes  que tenían otro modo de pensar y actuar respecto a lo que estaba acostumbrada.
Me inscribí a la vez a la escuela italiana y a la escuela de Fe y Alegría Genova. Durante un año estuve haciendo las dos contemporáneamente, pero el ritmo era muy duro, así que al año decidí centrarme en la escuela Fe y Alegria para que no bajase mi rendimiento académico. En ese momento en Fe y Alegría se impartían las clases durante el fin de semana, y durante la semana me inscribí a diferentes cursos (Informática, Italiano...)
 

¿Qué es lo que más te costó?

Aparte del idioma y de tener que acostumbrarme a una nueva cultura, establecer de nuevo una relación madre-hija con mi mamá y acostumbrarme a la nueva familia, ya que ella se  había casado con un italiano que para mi era casi un extraño. En siete años de estar separadas ( de los 9 a los 16) nos habíamos visto dos veces durante sus vacaciones.
Fue difícil en casa y fuera de casa. Yo era muy ingenua, con una mentalidad casi que infantil, en Italia tenían un modo de pensar muy diferente al mío,  tuve que acostumbrame a que mi madre fuese otra vez mi mamá y echaba mucho de menos a mi familia de Ecuador.
 

¿Cómo fue tu experiencia en el Liceo Italiano y en la escuela de Fe y Alegría?

Por una parte la escuela italiana me vino muy bien para aprender a escribir bien en italiano. Los profesores se interesaban por mi y sacaba buenas notas. Pero decidí dejarlo ya que dado que el sistema en Italia no me reconocía todos mis estudios tenía que volver a empezar desde el primer año del Liceo, cinco años en vez de los dos años de escuela que me quedaban por hacer.
Además, en el colegio italiano tenía que estar en un curso con chicos y chicas que tenían tres años menos. No tenían mucho interés en las clases, quizás porque eran más jóvenes y también porque estaban menos motivados que yo.

En la escuela de Fe y Alegría me encontré con personas Latinoamericanas de diferentes países y edades, jóvenes y adultos motivados, y muchos que conciliaban el trabajo con el estudio. El ambiente, la lengua, la forma de pensar me era más familiar. ¡Me acuerdo todavía de la profesora Mercy saludándome con un abrazo y presentándome a todos con un “tenemos un nuevo miembro en la familia”!
 

¿Qué supone Fe y Alegría para ti?

Mi refugio, mi familia. Me ayudaron a superarme en todo sentido. Me sentía muy tranquila. Los profesores, en especial la profesora Mercy y la profesora Jimena, nos seguían mucho, nos llamaban, te aconsejan, se preocupaban de nuestra vida.

La escuela Fe y Alegría y la Universidad fueron una cosa que decidí hacer para mi misma, para realizarme.

Todavía sigo en contacto y colaboro puntualmente en las jornadas de orientación universitaria para explicar a los estudiantes de Fe y Alegría en Italia como moverse en la Universidad (modalidades de acceso, tipos de carreras,  funcionamento…)
 

¿Cuál era tu sueño de pequeña?

De astronauta a bióloga marina, mil cosas, ¡incluso ilógicas! El ejemplo de una madre luchadora, que todavía trabaja de cuidadora de ancianos, me sirvió mucho para elegir unos estudios que me permitiesen tener un trabajo que me diese satisfacción personal y profesional. Me decidí a trabajar en el ámbito socio-sanitario como enfermera.
 

¿Cómo te fue en la Universidad?

Hice Enfermería en la Università degli Studi di Genova. En ese momento ya conocía bien el idioma y la cultura y me sentía serena y preparada para dar este paso. 
Tuve que estudiar para el examen de acceso a la Universidad las materias científicas que no había cursado en Fe y Alegria, ya que “el indirizzo” (el tipo de Bachillerato) no era cientifico, era Administración e Informatica, pero no tuve ningún problema.
 

¿Cómo te encuentras ahora?

Tengo 26 años, trabajo desde hace 3 años. Actualmente trabajo en un estudio médico como enfermera, tengo un novio italiano desde hace 6. Me siento italo-ecuatoriana, poco a poco la cultura italiana y el modo de pensar se han hecho parte de mí. Me gusta esta mezcla porque creo que las dos culturas tienen mucho que ofrecer: la italiana, el respeto por diferentes opiniones, y la ecuatoriana, el amor por la familia y los valores.
Estoy bien en Italia pero echo de menos la familia. ¡Nada sustituye a la familia!
 

¿Un consejo para los que quieran inmigrar a Italia o inmigrados que estén aquí?

Estad con personas que les motiven y ayudaos mutamente. Por ejemplo yo estudiaba con una amiga ecuatoriana  y así fue mucho más fácil el estudio y conocer a gente.
 

¿Sueños para el futuro?

Hacer un master. Tener una vida tranquila. La idea de mi novio y mía es crear nuestra propria familia en Italia yendo de vez en cuando a visitar a mi familia (¡que me espera!) o viviendo en Ecuador si encontrasemos trabajo los dos, con mucho gusto, ¡nos encanta!

 

UNA VITA TRASFORMATA CON L’EDUCAZIONE! POTREBBE ESSERE LA TUA!
 

INTERVISTA A NATHIA MALDONADO DIAZ
 

26 anni, infermiera, cittadina italiana, ex studentessa di Fe y Alegría Genova, residente a Genova dal 2007, paese d’origine Ecuador.

"Fe y Alegría è stata la mia famiglia e mi ha aiutato a eccellere in tutto"

Com'è stata la tua vita prima di arrivare in Italia?
 

Sono figlia unica da parte di madre. Dalla parte di padre ho 4 fratelli. Mia madre e io abbiamo vissute da sole fino ai miei 9 anni e da un momento all'altro ci siamo separati. Andò in Italia a lavorare e io rimasi con mia zia e la sua famiglia. Una famiglia molto grande, che ha fatto di tutto per non sentisse il vuoto!
Ricordo il giorno in cui mia madre lasciò la casa per andare all'aeroporto, non mi rendevo conto che stavamo per separarci, ma sentii al vederli piangere che stava per accadere qualcosa di triste. Passarono quattro anni finché non la vidi di nuovo, poiché doveva aspettare ad avere i suoi documenti in Italia. Avevo 13 anni, ritornò ai miei 15 e già con 16 anni sono andata in Italia con lei.
 

Perché sei venuta in Italia?

Per stare con mia madre, di cui ero stata separata per 7 anni, e per tutte le opportunità offerte dall'Italia.
 

Com'è stato arrivare in Italia? Che cosa hai fatto?
 

Avevo 16 anni, all'epoca pensavo che sarebbe stato molto difficile vivere in Italia. Ho seguito un corso di italiano prima di venire, ma non aveva niente a che fare con l'italiano parlato e, ancor meno, con la lingua dei giovani. All'inizio ho avuto molte difficoltà nel relazionarmi con le persone della mia età, ma grazie ad un amica ecuadoriana ho gradualmente acquisito sicurezza nella lingua e ho iniziato a relazionarmi con i giovani che avevano un altro modo di pensare ed agire diverso quello a cui ero abituata.
Mi sono iscritta sia alla scuola italiana che alla scuola Fe y Alegría Genova. Per un anno li stavo facendo tutti e due allo stesso tempo, ma il ritmo era molto duro, così finito il primo anno ho deciso di concentrarmi sulla scuola Fe y Alegria in modo che la mia performance accademica non diminuisse. A quel tempo in Fe y Alegría le lezioni venivano impartite durante il fine settimana e durante la settimana mi sono iscritta a diversi corsi (IT, italiano ...)
 

Cosa è stato la cosa più difficile?
 

Oltre al linguaggio e il dovermi abituare a una nuova cultura, ristabilire un rapporto madre-figlia con mia madre e abituarmi alla nuova famiglia, dal momento che aveva sposato un signore italiano che era quasi un estraneo per me. In sette anni di separazione (dai 9 anni ai 16 anni) ci eravamo viste due volte durante le vacanze.
Fu difficile a casa e fuori casa. Ero molto ingenua, con una mentalità quasi infantile, e in Italia avevano un modo di pensare molto diverso dal mio, dovevo abituarmi a che mia madre che era di nuovo mia mamma e mi mancava moltissimo la mia famiglia dall'Ecuador.
 

Com'è stata la tua esperienza al Liceo Italiano e alla scuola Fe y Alegría?

Da un lato la scuola italiana è stata utile per imparare a scrivere bene in italiano. Gli insegnanti erano interessati a me e ho ottenuto buoni voti. Ma ho deciso di smettere perché il sistema in Italia non riconosceva tutti i miei studi, dovevo ricominciare dal primo anno del Liceo, cinque anni invece dei due anni di scuola che dovevo ancora fare. Inoltre, nella scuola italiana dovevo essere in un corso con ragazzi e ragazze che erano tre anni più giovani. Non avevano molto interesse per le lezioni, forse perché erano più giovani e anche perché erano meno motivati ​​di me. Nella scuola di Fe y Alegría ho incontrato persone latinoamericane di diversi paesi ed età, giovani e adulti motivati, e molti che conciliavano il lavoro con lo studio. L'ambiente, la lingua, il modo di pensare mi erano più familiari. Ricordo ancora la prof.ssa Mercy salutandomi  con un abbraccio e presentandomi  a tutti con un "abbiamo un nuovo membro nella famiglia"!
 

Cosa significa Fe y Alegría per te?

Il mio rifugio, la mia famiglia. Mi hanno aiutato a eccellere in ogni modo. Mi sentivo molto calma. Gli insegnanti, in particolare la professoressa Mercy e la professoressa Jimena, ci seguivano molto, ci chiamavano, consigliavano e prendevano cura delle nostra vita.
La scuola di Fe y Alegría e l'Università sono state delle scelte molto importanti che ho deciso di fare per me stessa, per la mia realizzazione.
Sono ancora in contatto e collaboro puntualmente nei giorni di orientamento universitario per spiegare agli studenti di Fe y Alegría in Italia l’Università (modalità di accesso, tipi di carriera, funzionamento ...)
 

Qual era il tuo sogno da bambina?
 

Dall'astronauta al biologo marino, mille cose, anche illogiche! L'esempio di una madre in difficoltà, che lavora ancora come badante per gli anziani, mi ha aiutato molto a scegliere degli studi che mi avrebbero permesso di avere un lavoro che mi avrebbe dato soddisfazione personale e professionale. Ho deciso di lavorare nel campo socio-sanitario come infermiera.
 

Come è andata all'Università?

Ho fatto infermieristica all'Università degli Studi di Genova. A quel tempo conoscevo già bene la lingua e la cultura e mi sentivo serena e preparata a fare questo passo.
Ho dovuto studiare per l'esame di ammissione all'Università le materie scientifiche che non avevo studiato a Fe y Alegría, poiché l'indirizzo non era scientifico, era amministrazione e informatica, ma non ho avuto nessun problema.
 

Come stai ora?

Ho 26 anni, lavoro da 3 anni. Attualmente lavoro in uno studio medico come infermiera, ho un fidanzato italiano da 6 anni. Mi sento italo-ecuadoriana, a poco a poco la cultura italiana e il modo di pensare sono diventati parte di me. Mi piace questo mix perché penso che le due culture abbiano molto da offrire: l’italiana, il rispetto per le diverse opinioni, e l’ecuadoriana, l'amore per la famiglia e i valori.
Sto bene in Italia ma mi manca la famiglia. Nulla sostituisce la famiglia!
 

Un consiglio per chi vuole immigrare in Italia o immigrati che sono qui?

Sii con persone che ti motivano ed aiutatevi mutuamente.  Ad esempio, ho studiato con un’amica ecuadoriana ed è stato molto più facile studiare e fare amicizie.
 

Sogni per il futuro?
 

Fare un master. Avere una vita tranquilla L'idea del mio ragazzo e la mia è di creare la nostra famiglia in Italia andando di tanto in tanto a visitare la mia famiglia (che mi aspetta!) o vivere in Ecuador se troviamo lavoro entrambi, con piacere, ci piace molto!